El ocaso de un modelo anacrónico

POR: Luis Guillermo Velásquez López
MPEP. Pensamiento Estratégico y Prospectiva Empresarial

Era claro y de manera alguna no se pretende desconocer el don de gentes del candidato en la tercera posición; finalmente comprendimos que se trataba de un vehículo para detener al ganador en la primera vuelta, sus promotores no leyeron el entorno, allí había y existe un clamor de cambio, un cansancio electoral que no fue observado de manera correcta; no obstante, practicaron el no cambio y finalmente los resultados ya conocidos.

Los modelos de desigualdad, tiranía y concentración de riqueza a ultranza están llegando a su ocaso, no solo en Colombia, el mundo esta virando hacia un nuevo contrato social de entendimiento; sin embargo, nuestra sociedad se encuentra tamizada por la corrupción y el abuso desde lo político, de tal naturaleza, que no era de extrañar que el ingeniero Rodolfo pasara a disputar la segunda vuelta en la elección presidencial; la respuesta era evidente, un país con un congreso cuya desacreditación y rechazo se acerca al 90%, no cuentan con el respaldo del sufragio de carácter ciudadano e independiente y los resultados son inequívocos; los colombianos votamos por el cambio con un mensaje de rechazo a la política tradicional, usurpadora, carente de ética con el erario público, como bien lo califica el índice de democracia mundial; Colombia hace parte de las democracias imperfectas y el pueblo se pronunció a través de las urnas; una señal de esperanza para la cimentación  de una sociedad menos desigual.

Finalmente, el discurso de las posverdades y la polaridad quedaron al descubierto, en hora buena desciframos los mensajes de la izquierda, era necesario insistir en estos puntos, allí se escondía una trampa semántica de la mayor peligrosidad para capturar electores incautos, por fortuna el telón ha caído y la evidencia expone lo encubierto, un discurso lleno de ira, odio, resentimiento, un nihilismo llevado al extremo, un candidato mesiánico que en su imaginario todo lo puede resolver, tan solo basta observar con detenimiento sus exposiciones e inmediatamente surge un aura de desconfianza; alertas tempranas de un discurso sin concluir, que confunde.

Gano Colombia entera, la movilización ciudadana reclama un cambio y este no vendrá desde la clase política tradicional, serán los movimientos sociales los que acompañarán a los lideres del cambio, ellos no podrán ser inferiores a este llamado, el modelo de gobernanza se ha vuelto anacrónico, los empresarios y lideres deben abandonar la tibieza de sus posiciones, a ellos también les corresponde aportar al nuevo contrato social en desarrollo.

Pero finalmente se avizora un camino de cambio en paz. Debemos decidir por las manos curtidas de trabajo y experiencia de un hombre que ha generado empleo y contribuido a la estabilidad social de Colombia, o bien, entregar el país a un candidato cuya procedencia no podemos ignorar, la memoria histórica del terrorismo, de los movimientos armados, del secuestro, de las tomas violentas, de la profanación y la toma del Palacio de Justicia, son acciones violentas, que si bien fueron materia de reparación ante la sociedad, aun nos atemorizan; por eso me gusta Rodolfo como Presidente, representa un cambio en paz y nuestro compromiso es aportar su gestión, desterrar a los corruptos, recuperar el erario público y comprender que el cambio ya está en desarrollo, el modelo de lo actual está en su ocaso, es anacrónico.